Wagner ¿Una ciudad de Venus,
donde no cabe mujer alguna? Realmente estás como una cabra.
LuiS DE BAVIERA Venus es
la diosa del amor y del goce. Venus se encarna en mi todas las noches y Eros,
travieso y juguetón, me saetea con sus flechas. Toda una familia. Aunque si te
digo la verdad hay más en mí de Hipólito y hace tiempo que presté mi juramento
a Diana. Últimamente me conformo con mirar. Un rey contemplativo y sin dientes.
Estoy fatigado. Un rey luna, estéril, que soñó una vez con matar al dragón. Sí.
Yo también fui Sigfrido y en una época feliz creí entender el lenguaje de los pájaros
y penetrar en la mente de los hombres. Pero la espalda fue mi debilidad, así de
simple, y ellos, los monstruos avarientos que me rodean, esperan el momento
oportuno para darme la estocada mortal y apoderarse de mi pueblo y de sus
bienes. Pobre Baviera y tonto de Sigfrido. Mientras yo me regodeaba con tu música,
como Sigfrido con el canto de los pájaros, ellos se preparaban para despojarme.
Wagner Has sido un buen rey.
Ellos no te han entendido.
LuiS DE BAVIERA Ni tú
tampoco. Yo para ti era una mina de oro. Algo así como el anillo. Me has
exprimido, me has ordeñado. Y yo me he dejado porque...
Wagner Porque creías y crees en
mi música. Los hombres pasamos. La música...
LuiS DE BAVIERA Sí. Pero
yo creía que también eras mi amigo. Un rey no tiene amigos. Lo he aprendido
después. Me dejaste solo.
Wagner Ellos me echaron de tu
lado y tú lo permitiste.
LuiS DE BAVIERA Un
vividor que se aprovecha de su majestad, un farsante que esquilma las arcas del
estado. Nunca fuiste prudente.
Wagner Tú tampoco.
LuiS DE BAVIERA Déjame
ahora. Estoy cansado. Ya nada tiene arreglo. Tú te pudres en tu tumba y dentro
de poco yo... Quieren acabar conmigo, sabes. Ni siquiera les sirvo como sombra.
Wagner No les temas. Ellos no
son nada. El mundo va a recordarte porque...
LuiS DE BAVIERA ¿Porque
te amparé a ti y financié tu gran teatro? Pensándolo bien no deja de ser poco
estimulante. Mis palacios convertidos en lugar de peregrinación: un montón de
piedras... Pero dejemos eso. Háblame de Cósima. No sabes cuánto te comprendo,
cuanto más mayor soy más debilidad siento por la carne joven. Aunque ella y yo
nunca llegáramos a entendernos.
Wagner Ella te aprecia.
Luis DE BAVIERA No.
Aprecia mi dinero. Más que tú mismo. Pero, eso sí, confieso que te envidio. Una
mujer hermosa e inteligente, entregada en cuerpo y alma a ti y a tu obra, una
musa para descansar en tus últimos años. Tu cómplice y tu sostén: con un marido
complaciente y un padre consentidor. Lo has tenido todo. Y todo te lo han
perdonado. Al final tú eres un genio y yo soy un loco. Tú la tuviste a ella y a
tantas otras y yo...
Wagner Dicen que tienes a todo
aquel que deseas; se cuentan cosas que...
LuiS DE BAVIERA Ya. Déjales
que hablen. Lo tengo casi todo, pero nunca encontré a mi Cósima. Aunque, si te
digo la verdad, nunca la he buscado. Tal vez quise ser Cósima y tuve que
conformarme con ser Luis.
Wagner Deliras.
LuiS DE BAVIERA Ellos,
los buitres que me rodean, esos que se llaman mis ministros, dicen que hace
mucho que perdí la razón. Y quieren que dimita. Ya no les sirvo. Cualquier día
me harán desaparecer como tal vez liquidaron a mi padre. Pondrán en mi lugar a
Otto, que está realmente enfermo. Entre enfermo y enfermo prefieren a aquel que
no fomenta las habladurías. Callado y sin escándalos. Mi tío Leopoldo conspira
a mis espaldas con el barón von Lutz y siempre es Prusia quien mueve los hilos.
Les he dado todo, ¿qué más quieren?