accueil précédente AUTEURS NOUVEAUTES AIDE RECHERCHER A PROPOS DE CAOSEDITORIAL
español | italiano | english | français

 

Monos locos y otras crónicas

Auteur: Antonio Fernández Lera
Langue: Espagnol
ISBN: 978-84-95683-69-4
Prix: 2,00 €
Poids du fichier: (MonosLocosES.pdf) 1.054 Kb.

(Cette oeuvre ne comporte pas de personnages. Le nombre d’acteurs ou d’actrices dépendra à chaque fois des critères de mise en scène.)
Illustré en couleur et en noir et blanc.
Il s’agit d’une chronique sur l’absurdité d’un cerveau humain éclaté en deux parties, une discussion entre deux singes fous et enfermés dans leurs petites boîtes cathodiques, s’occupant à des jeux vaguement philosophiques ou bien à des jeux de pur et simple cannibalisme, qui voient finalement défiler les chroniques complètes d’un reality show insensé...
Fragment

Monos locos y otras crónicas

La escena es el escenario de una novela, miniatura de un diálogo frágil como la música de un violín, sangriento como el cuchillo de un carnicero. La princesa cuenta los días y tiene los ojos de cristal.

Rompe las fotografías: rómpelo todo.

La escena es el escenario de un sueño. Las bocas de los dos fugitivos echan fuego. Se muerden. Se arrancan los ojos. Las palabras cortan: el viento, el aire cálido, la nieve y el hielo; el café; la digestión.

La escena es el escenario de otros escenarios: Lucrecia juega con la punta de su cuchillo renacentista, bien afilado, desnuda y casi sonriente; Tarquino llega con el tiempo justo de arrancárselo y otra vez violarla. Y luego, en su sueño de hijo de puta, se le aparecen legiones, muchedumbres de Lucrecias desnudas, con sus cuchillos renacentistas bien afilados penetrando en su piel; en el centro del pecho; entre los dos pezones; en el instante preciso en que brota de su cuerpo la primera gota de un interminable río de sangre. Y en su viaje desquiciado a través del tiempo, sueña Tarquino que Cranach pinta y pinta cuadros de Lucrecias post-violatio, arrogantes, desafiantes, felices por haber detenido el tiempo en los cuadros de Cranach. El cuchillo en la mano y una piedra preciosa en su cuello desnudo. Luz de Cranach sobre su piel desnuda. Y el pobre hijo de puta siempre se queda fuera del cuadro. Siempre. Pobre hijo de puta que asoma su cabeza en todas las esquinas. Borracho perdido. Cagado, meado, pisoteado por el tiempo. Sombra sucia y apestosa, sexo macho comido por una rata macho. Su deseo perdido en el tiempo. Ventana en el tiempo.

La escena es un edificio cubierto de altísimas ventanas.

A la cabecera de la página

Lire un fragment de cette oeuvre